Festejos de aprecio
Ahora que el distanciamiento nos priva.
mi corazón llama seres queridos
para fortalecerse en la batalla
que ataja la cordura en todos los espacios.
¡La nostalgia apetece un dialogo con presencias
pronunciar, familia, amigos, conocidos
como si les diera abrazos,
como si las manos multiplicaran caricias
como si dieran luz
como si volvieran de larga ausencia!
¡Si tan solo fuéramos lo mismo!
Lo que digo ahora se expande
como cuando la luz va desterrado sombras del valle.
Los pausas dicen sus nombres
dulces, risas de sandia, de vuelo
que nos mesen en sus recuerdos.
Ahora en nuestra flaccidez,
son fuerza
sin argumentos ni justificaciones.
Son menciones sin geografías
del centro y del aura,
recuerdos de alegrías,
humanidad a galope
Y son claridades.
Sentimientos de vida y vuelta;
sus llegadas son aprecio,
festejos profundos
que revitalizan nuestro sosiego.
El distanciamiento no puede.
Ni podrá,
apagar su incandescencia
Ni el sol de mi corazón
que los hospeda.


