| Famoso actor: Byron Cherry |
Nuestras vivencias diarias no
pasan esporádicamente sin esculpir nuestro futuro. El presente y sus enigmas nos
proyectan en sus enlaces de tiempo. Los
momentos que vivimos tienen profunda conexión con el pasado y futuro. ¿Porqué una vivencia la percibimos como
estar reviviendo un suceso o sin conocer a una persona, su “mala leche” nos echa
a perder el día? El presente nos coloca en los vértices de creación y nos hace sintonizar
la película regresiva para identificar las raíces que tenemos. Mi encuentro con
un actor famoso es la contundente evidencia. Conocí a Byron Cherry, el actor de
la serie de TV “The Dukes of Hazzard” y
eso le cambió la briza a mi idea del presente y descubrí la evidente conexión
que la existencia nos hace participes, una enorme verdad de trascendencia. Nuestras vivencias sintonizan el pasado que es
artífice del presente y éste del futuro.
En México, de adolecente fui muy
aficionado a la serie de TV semanal “The Dukes of Hazzard” las únicas veces que
me lo perdí fue cuando no había luz en mi pueblo. Pero ahí quedó. No proyectó
curiosidad alguna hacia el futuro. Tampoco sospeché de ese mundo virtual
hubiera otro que nos conectaría inevitablemente después. La serie entretenida volvió
a tomar fuerte relevancia y despertar mi curiosidad respecto a la dependencia del
presente al pasado. Ventura CA. tiene un mercado los miércoles; yo estaba
vendiendo mis poemarios y artículos de colección, entre ellos tenía una foto en
blanco y negro de Bo, John Schneider, el héroe famoso de mi serie favorita. Byron
Cherry vio la foto y la levantó con alegría; fascinado, me comentó su
participación en la serie y su amistad
con el actor. Con emoción, me pidió tomarle una foto sosteniéndola en su mano
para mandársela a “Bo” a otro estado de USA. Byron Cherry sustituyó un tiempo al
protagonista y ahora sostenía
alegremente enfrente de mí, la foto del
famoso John Schneider, al mismo tiempo me narraba segmentos interesantes de la filmación
e inolvidables episodios. En los
ochentas, Schneider se puso en huelga por conflictos con la compañía productora
Warner Bros, debido a contrato y ganancias sobre mercancía de la serie. Había
un conflicto grande por la venta de juguetes, ropa, y otros artículos. Schneider
y otro actor, no se presentaron al las grabaciones por varias semanas. Byron sustituyó
a Schneider. Jamás imaginó encontrarse
con la foto del actor después de 40 años, en un mercado de antigüedades y revivir
recuerdos del pasado exaltando su presente y futuro. Ahora la conversación con
sus amigos va a tener un sabor de alegría y sorpresa.
Byron y yo hicimos una buena conexión,
porque compartimos el disfrute de la serie y aquellas aventuras. En México, aplaudía y compaginaba mucho con las
victorias de los Dukes y ver los vergonzosos fracasos del grotesco cacique del
pueblo, Boss Hogg; un señor gordo y
cómico que personifica la autoridad con el sheriff Sheriff Rosco P. Coltrane. Me
sumergí a las aventuras de los Dukes en un carro deportivo, un Dodge Charger Stock 1969 para sus escapes y hazañas; no podía faltar su prima Daisy
(Catherine Bach) en los llamativos enredos. Siempre había una riña entre Boss y los
Dukes quienes le echaban a perder las fechorias
de Boss. Incluso, los Dukes, lo rescataban de las consecuencias a sus malos
negocios. Pero esos enredos televisivos fueron solo pasatiempo del pasado,
hasta que llegó el presente. Al conversar con el actor famoso la película de la
serie se repitió en mi mente. La velocidad de mis pensamientos viajó en el tranvía
del tiempo.
Byron, se fue celebrando emotivamente la
casualidad de encontrarse con la foto de su amigo famoso. Yo también celebré
que sin imaginarme lo conociera en persona y revivir aquellas emociones con la serie; pero lo más importante, celebré
una lección de vida y vivir un momento de iluminación: descubrir la evidencia
de la dependencia del presente con nuestro pasado. Si no hubiera conocido la
serie, mi encuentro con Byron y la foto no tuvieran ninguna relevancia. Fui espectador
de un mundo ficticio; pero ahora era participante de otro mundo, el mundo que creó
el ficticio. Con la serie, la foto, Byron y yo había un viejo e inevitable vínculo que nos reunía en el presente. Ahora mi inquietud y motivación era decidir mi
actitud al vivir cada día y mi roll
principal en el presente sabiendo que de aquí depende el futuro. Viví una nueva
página en mi destino. El hecho de que este momento de ahora dependía del pasado cambiaba toda
perspectiva anterior. Vivir con todo el
ser los momentos que se presenten, es la clave. El encuentro con Byron me comprobó,
sin ninguna duda, que las vivencias diarias son nuestro futuro. Esta vez, una serie de TV abrió el canal de los
eslabones del tiempo, pero tal vez la próxima sea algo que se dice o piensa. Cada
momento nuestro tiene impreso el pasado y construye el futuro.
Poema "Receta para pasar al otro lado" de mi poemario "Vive Pez" Click Aqui