Thursday, November 11, 2021

Llegar lejos, sin dejar de ser niño

 





                Jamás hubiera pensado que la ayuda llega también sin pizarrón, ni sotana. La verdad, el guía, el concejo para acabar con mis profundas frustraciones apareció donde menos lo imaginé. Fue un impulso para llegar muy lejos y lo celebro como niño.

                Buscando como de rayo la medicina a mis congojas, al mismo tiempo la solución me parecía inalcanzable. Con el nudo emocional me emboscaban solo abismos. El estrés me asfixiaba con su candado y la clausura de toda mesura. Caí en la red de mi propia negatividad. No es un cuento lo que te digo; me vi atrapado en un momento existencial caótico por ver mis metas en jaque. El fracaso necio a hospedarse conmigo; me hizo sentir prisionero con muchas emociones desalentadoras sangrando la paciencia y el control de mi mismo. Como poeta y artista he publicado poemarios y piezas de arte abstracto con el afán de  registrar la creatividad individual, la experiencia humana rodeándome de la gente y lograr una libertad económica o al menos lograr la fluidez de activos que contribuyan a la proliferación a mi quehacer artístico; el éxito pues; pero ni lo uno, ni lo otro, al contrario perdía  con las pocas ventas y mente llena de proyectos de arte. Al no progresar, mi mundo dejó de cantar y se me aparecían puros imposibles, necios a convencerme de que nada se puede resolver y que las metas seguirán inalcanzables, en la luna. Pereciera que el único sendero era el sufrimiento. Pero, a la par del quebranto me llegó la llave para liberarme del martirio. Mi destino tenía una carta debajo de la manga. Me pasó algo inesperado  que me abrió la ventana luminosa de la confianza para levantar del suelo mi esperanza desquebrajada, revivirla y rescatar mi ser de las garras de las noches tristes. Me estaba apretando torniquetes solo, sin ver serca el festejo por la vida.

                Unos guías espirituales me aparecieron sin aviso; Ellos me guiaron sin saberlo y con su ayuda   mi sufrimiento fue desterrado al exilio. Tenía un buen tiempo de no verlos; llegaron con un resplandor que ni ellos mismos se dieron cuenta. Vendo artículos de collación, arte, posters, esculturas y mis libros de poesía en un mercado de California. Llegan todo tipo de personas. Todos los guías, llegaron como si fuera un acuerdo a comprarme artículos que me realzaron la venta y la moral ese día que les cuento; cual si sabían de mi necesidad de un jarabe económico. Pero, lo sabroso no está ahí, sino en el poderoso mensaje revelado en su conversación. Sus palabras inexplicablemente dieron en el clavo de mi pesar. Me sentí aludido y elegido a sus sabios concejos para salir del espachurramiento emocional. No con la intensión prefija si no que algo profundo me hizo conectarme con su filosofía. Casualmente, el corazón de su conversación fue superar los conflictos personales. Uno es artesano, hace bolsas de cuero  a mano de mujer y para teléfono.: “A veces uno no sabe a dónde va a parar uno, sin cheque, sin venta, pero en cuanto hice la decisión de que esto  lo que quería para mi vida, ya no me preocupo, de alguna manera sale billete…Se acabaron esos momentos de atormentarme y de esquizofrenia… de cualquier modo sale la lana; ni me preocupo. Hay cosas inesperadas que resuelven y te das cuenta de que de nada sirve arrancarse los pelos de tención por pensar de donde viene el sustento… sale... si sale. Yo decidí que esto de las bolsas quería hacer para mi vida y eso hace la diferencia… si sale para todo” Como si supiera mi angustia por la economía precaria y supiera que en días pasados no sabía a donde iba a parar con mi vida. No tuve otra conclusión más que; verme en su espejo. Me dio su sabiduría gratis. Pinté el límite a mi frustración y de ahí mi actitud la fui transformando paulatinamente.  Decidí ser poeta, actor y artista y de ahí “Sale” pensé que era tiempo de: "borrón y cuenta nueva"

    Otros clientes llegaron a comprar también, una bolsa, un libro, una estatua de un guerrero; poco a poco me apoderé de mi confianza nuevamente. Otro señor mayor de edad llegó; “Hola don” El ya me había comprado uno de mis libros de poesía; pero como si lo hubiera llamado para pedirle ayuda, apareció de nuevo. Después de los saludos y elogios emotivos a mi poesía. Se dirigió directo a mis libros tendidos sobre una mesa. “Quiero éstos, quiero tener todo lo que usted escriba” Con los tres libros como abanico en sus manos. “Usted va llegar muy lejos; no se agüite  y échele ganas. Excelente trabajo” No terminó ahí, se pone a buscar  otras cosas para comprar, como si supiera que comprándome me sentiría mas alentado. “Échele ganas, usted no se fije… que va llegar muy lejos” Con un entusiasmo evidente se despidió y sin saber las vitaminas que me daba con su concejo y compra de ese día. Como cuando una cosa sorprendente pasa; yo, ahí, quieto. Engrandeciendo de energía y arrancando mis frustraciones con la inyección de sus motivaciones hacia mí. Después, otra persona, joven con su niña de unos siete años, encontró una camioneta de juguete y me la compró. Admirándola en su mano dijo: “Es volver a ser niño; me recuerda cuando jugaba en mi pueblo. Sí señor, nunca hay que dejar de ser niño; para no perder la fortaleza y la imaginación que nos haga fuertes y libres en todas las situaciones difíciles de la vida. No hay que crecer. Ser niño es lo más maravilloso.” Nuevamente asumí que lo decía, porque sabía mis pesares; sentí  el alivio y me unté su concejo. Yo no estaba derrotado. Eso que decía, era lo que yo necesitaba hacer para salir del atolladero.  El siguió enfatizando la importancia de ser niño;  no hay que reprimirle sus imaginación; si ellos dicen que la tierra es de algodón, hay que dejarlos que ellos descubran. Eso los beneficia, para que tengan carácter inquebrantable. Entusiasmado, le compartí mi poemario “Sentir el aura” Específicamente, un poema que hice con referencia a ser niño que llevamos dentro. Pensé que íbamos en el mismo vagón: no dejar que las penas nos hagan bolas y entregarnos con todo al juego de la vida, como niño. Me sorprendió, que se puso a leerlo en voz alta y me felicitó entusiasmado; lo había disfrutado. Me permitió grabarlo  y concluyó que no dejemos de ser niños para que ningún obstáculo nos doblegue. 

        Después, ya que se fueron los guias inesperados, sentí una paz profunda que mis llagas existenciales desaparecieron. Ya no quise sufrir más; sino vivir la vida al máximo; lo demás “sale” Sentí un respeto grande hacia lo divino y la forma de manifestarse con esas personas en un momento tan crucial. Extirparon mi sufrimiento y dejaron un legado de sabiduría que no lo adquiere uno en todos los lugares o todo el tiempo. A partir de ahí, me sacudí como niño despues del llanto, y de nuevo a entregarme al juego de la vida. 

         Así que: a no preocuparse, a echarle muchas ganas y a no reprimir el niño que llevamos dentro.

 









Sentir el aura (poemario)

Libros escritos por Alejandro Molina



Sentir nuevos aires.

Los links para obtener los libros lo llevan a la imprenta; ahora asi trabaja la cosa. Es un proceso seguro y se lo mandan a su casa. Puede contactarme si  lo desea y con gusto le envio personalmente el libro o los libros y tramitando con paypal, selle,Venmo.  mimomolina2@gmail.com 


Wednesday, August 11, 2021

¡La escritura al rescateeee!

 




     Cuando el desánimo nos pone un cuatro; nos hace sentir de cara a la pared y hace ver los resultuados de nuestros objetivos de vida,  en varieas leguas; eso nos sumerge en momentos negativos; como si las cosas de nuestra vida no pudiéramos cambiar nada y como si nuestra voluntad, pasión, intuición solo sirvieran para llenar un cuento fantástico. Los desalientos nos hacen vivir una pesadilla, nos apagan, nos detienen o nos acompañan por mucho tiempo; ya sea por soledad, disconformidad, preocupación, etc.  Pero, la escritura nos rescata de esos abismos emocionales y nos ayuda a recuperar el balance de nosotros mismos. En estos casos, escribir acerca de algo positivo que nos haya pasado nos encarrila a un mejor estado emocional. Es como llenarse de energía positiva con un amanecer en el bosque. Se hace contrapeso y se vuelve al cauce de una perspectiva positiva. Con un lápiz y papel, se registra una experiencia muy agradable. Sin preocuparse si nuestro escrito será galardonado; simplemente dejar que el acto de escribir nos guie y nos libere. Que todos los detalles  llenen los renglones y sin parar hasta que se sienta que ya hemos agotado todas las ideas y palabras que expresan el buen sabor que nos ha dejado la experiencia que estamos narrando. Al terminar, nuestra carga negativa da paso a un entusiasmo por el presente y el futuro.  Por ejemplo; en uno de esos momentos de angustia interna, escribí un pasaje que me alentó y cambió mi estado de ánimo. Un lector que adquirió y leyó mi libro de poesía me dio una grata sorpresa. Al plasmarlo en la página después de sentirme desinflado hizo la diferencia.

          Su entusiasmo y noticia me rescató ese domingo. Muy motivado llegó al lugar donde me encontraba con  mi venta de artículos de colección y mis libros. Lo he visto algunas ocasiones, en ese mercado de Saugust CA. donde muchas personas van a adquirir todo tipo de mercancía; herramientas, ropa, etc. Bueno un mercado formal con mucha tradición. Era un domingo de caldera, la temperatura muy alta no me dejaba soltar la garrafa del agua y no aumentaba mi entusiasmo de obtener buenas ganancias, al ver tan inusualmente vacio de compradores. Ya era después de las once de la mañana. Comparado con los otros días de venta, había las calles llenas, pero de vendedores de brazos cruzados esperando a que los clientes lleguen a adquirir lo que necesitan para su oficio u otro menester. El calor, la idea de que regresaría a casa con la cartera vacía, la falta de clientes y  las pocas horas restantes del mercado, me hacían pensar angustiado en otras soluciones a mi estado financiero. Que estado financiero ni que nada; para pagar las obligaciones mensuales. Aunado a esto, que la gasolina estaba llegando a los cinco dólares por galón. Tomaba agua y sudaba, batallando para que la desesperación no achicharrara mi entusiasmo restante. Ya estaba dándome por vencido por la aridez del momento. Solo pensaba en mi cartera vacía, la inutilidad de levantarme a las cuatro de la mañana, la carga y descarga de tanta cosa. De repente una voz me hizo abandonar mi introspección. -¡Buenos Días…! Don Alejandro, usted si es buen poeta- Como bálsamo que te va quitando el dolor de tajo, lo reconocí y le contesté; ¡Buenos Días!- -Usted si es un buen poeta, leí su libro; que poesía tan buena- Era la persona que me había comprado “Sentir el aura” mi poemario en español que he estado promoviendo a los clientes que llegan buscando un artículo en mi negocio. Antes de preguntarle los puntos por los cuales le había gustado mi poesía, impresionantemente, de memoria empezó a decir partes de mi poema  “Mi concejo”   Atento lo escuché sin intervenir, con mucho entusiasmo y sin atreverme a mostrar el otro 60 por ciento de mi felicidad. Serró con énfasis el final del poema “Pedro…no cosecharás laureles sembrando ebriedad” Continuó  –Tengo su libro en mi librero con los otros más de quinientos que he leído. Usted si tiene madera- Entre mi agradecimiento y con su curiosidad, descubrió los imanes para el refrigerador que yo mismo laboré para aumentar la posibilidad de compradores entusiastas; es de un mimo con el corazón en las manos que muestra afecto como los Emoji de las redes sociales –Quiero uno- Comprendí,  su compra fue un gesto de premiación a mi trabajo. -Me avisa cuando salga el otro libro - Mientras se despedía, sentía elevarme. Después, el espacio que tenía, se quedó corto; me daban ganas de bailar, de que todos supieran la alegría que sentía; hasta se me olvidó las raquíticas posibilidades de venta ¡Que alegría... después de estar casi noqueado! volvió la fuerza y la felicidad dejando todo lo demás en un plano secundario.

A un tiempo después, la negatividad me ponía un cuatro; pero apliqué mis propios concejos. Escribí sobre la sorpresa que me dio el lector. Volver a recrear el pasaje en la página; me cambió mis estados de ánimo. No podía más que vencer el negativismo con la escritura y sentirme  afortunado de personalmente oír buenos comentarios de mis lectores. Es significativo, porque el lector no es del círculo de conocidos. Cuando terminé de escribir, me di cuenta que vale más esta experiencia. Sentí que cualquier congoja renuente a dejar mi interior, se minimiza. La escritura, me sacó a la superficie; nuevamente vuelvo a creer, a luchar positivamente por las metas de mi vida. ¡La escritura tiene el poder de sacarnos de muchos aprietos emocionales!  

Estados de ánimo

(publicado en "Sentir el aura)

Te levanto de tajo

sin sentir el viento.

Poco a poco te llevo

lejos de tus ideales y de ti,

al piqueteo del disturbio

por las garras de la confusión

renegando, sufriendo, y sin risa.

 

Te llamo por tu fe muerta,

con otras luciérnagas,

otras guitarras del humo,

con la frecuencia del goteo nocturno,

pujante, déspota y rotundo

a la rosa del jardín de tu frente;

para darte el vacio,

el rechinar

y rasgueo

de ti mismo.  

 


Tambien lo puede adquirir aqui: Quiero "Sentir el aura" Ahora (te dirije al lugar donde lo imprimen y te lo mandan a tu casa. Gracias por  adquirirlo!)



Video de mi participacion en el evento del Centro Cultural Centroamericano: El averno de la palabra. Los Angeles california. Click aqui para verlo


 


Monday, June 28, 2021

Yerma

 


Yerma de Federico García Lorca

        Federico García Lorca escribe la obra: Yerma en 1934. Yerma es una obra de teatro interesante que presenta el conflicto de un matrimonio rural por no tener hijos; Yerma no encuentra paz pues quiere tener un niño y su esposo Juan decide que no, contundentemente.  Yerma se casó con él sin amor debido al arreglo de su padre; pero ella estuvo dispuesta a no romper el contrato del patriarca; Ni a pesar que años más tarde siente una enorme atracción por Victor un campesino soltero amigo de la pareja en conflicto. Aunque siente un sentimiento muy arraigado por él,  ella permanece leal al matrimonio;  Juan se cierra a no tener familia y Yerma vive el calvario en su relación con Juan. Su afán de maternidad la lleva a salir de su casa con mucha frecuencia sin que le preocupe rumores de la gente o que la critiquen porque piensan que, por andar siguiendo a Victor no pone pasión a su matrimonio y aunque la gente la vea como la culpable de los problemas del matrimonio al no tener hijos. Nada la detiene de salir de casa, incluso aunque Juan pone a 2 hermanas de guardianes, mientras trabaja pastoreando en el campo. La casa para Yerma es más hostil que una prisión por eso, no permanece en ella. El día llega cuando Victor obligadamente parte de su tierra querida; lo que revela que lo hace porque le vendió los borregos a Juan y los cambios del tiempo. Yerma sale de noche a una peregrinación donde se encuentras muchas mujeres que la cigüeña tampoco ha visitado y donde hay hombres solteros  dispuestos a alguna oportunidad de procreación con una de ellas. Una señora del grupo, le ofrece casarla con su joven y fuerte hijo y darle a Yerma familia y protección, pero para  ella dejar su matrimonio no es lo más rentable. Yerma se llena más de dolor y sufrimiento por que Juan nunca va a cambiar su idea de no procrear y ella agoniza por su deseo incumplido. Entonces el instinto de maternidad reprimido, la frustración por no lograr un cambio en su marido la desquician. Consecuentemente, Yerma estrangula impulsivamente a Juan; “maté a mi hijo” con ello toda la posibilidad de tener un niño.

    Lorca nos presenta un matrimonio conflictivo de provincia donde la fertilización es abundante en el campo pero no en la vida de Yerma debido a su vacio por no tener un hijo; Juan puede hacer crecer el rebano de ovejas, el campo pero no quiere hacer familia. En el fondo él está convencido de que Yerma lo odia y por eso no son felices en el lecho de esposos y en la vida de ellos. Pero no es odio; sino la falta de amor en ambos. Aunque Yerma pone mucho de su parte para entenderse con Juan; Por otro lado la vida del pueblo se basa en la producción y honor, entonces se crea un prejuicio profundo para Yerma porque todos piensan que ella, debido a que no tiene hijos está siendo infiel a su esposo por la cercanía a la amistad de Victor. La gente pone a la mujer como sin valor si no hay hijos, sin valor en ella misma y en la sociedad  que la rodea, aunado a esto para la gente, la mujer casada es la responsable de la fertilidad; sin que se tome encuentra las circunstancias que llevan a su desesperada situación.

Lorca sugiere muchos temas interesantes; sería oportuno indagar más en lo siguiente o si propones otros déjame saber en los comentarios:

¿Por qué Juan es tan hermético que no manifiesta las razones por lo que no quiere hijos?

¿Por qué Juan y Yerma no tienen una conversación franca como esposos y como una manera de resolver el conflicto?

¿Por qué Yerma tiene que permanecer en su situación pudiendo decidir por ella el futuro que ella quiere?

           Mis libros de poesía: click aqui!



Monólogo: Trampa del vicio (click)





Friday, June 4, 2021

El poeta se defiende!

       





    Todos los seres humanos, en algún momento del vivir, necesitan interpretar sus experiencias, sus sentimientos, sus dudas, sus inspiraciones y frustraciones. En ese contorno de motivaciones, los poetas hacemos de esto muestro fin poético; proponemos una salida a las trifulcas con la escritura de versos. Escribimos poesía porque sentimos un remolino adentro y contrario a otras personas, optamos en plasmar nuestra gama de sentimientos y apaciguar lágrimas en una hoja. En ocasiones sentimos vivir limitadamente con algo sin cuadrar que retuerce nuestras viseras y atiza nuestra infelicidad. Sentimos nuestro potencial desperdiciándose. Esas inquietudes nos hacen agarrar el lapicero y la página y no soltar hasta sentir liberar la batalla; ir rio abajo y atestiguar a donde nos llevan las aguas del momento. Lo que interesa es sacar el clavo que nos sangra y hacer poesía. Por lo tanto; los versos se convierten en nuestros interlocutores, nuestro mecanismo de análisis, nuestro amigo(a) más cercano que nos escucha sin ninguna reserva. Ahí nos mostramos como somos y nuestras preocupaciones se exponen para el análisis, la comunicación y estrategia de liberación. Contrario a los que sostienen que, para lidiar con nuestros conflictos, solamente se puede con la asistencia de personas especializadas; las cuales, efectúan una evaluación más precisa que nos desate de los estados de ánimo; asumiendo, la otra persona puede identificar las cosas que no podemos ver; los terapeutas ven con lupa. Pero éste, no es la ecuación de los poetas. Ante todo, deseamos crear a partir de nuestras noches de insomnio o de nuestras lunas que escuchan los lamentos por que la serenata no endulza a la enamorada o andamos agonizando por que el destino no viene fácil, porque somos, no somos, queremos ser y todo lo contrario. Optamos por la poesía para liberarnos y para dejar un archivo poético a partir de nuestras trifulcas, aciertos, alegrías, visiones y evaluaciones que sustentan nuestro quehacer creativo. De lo contrario, nos perpetuaríamos en la huida a la bestia emocional, sin darnos tregua y podríamos terminar prófugos de nosotros mismos en otras actividades donde pongamos todo, menos nuestro espíritu. Lo que es más desastroso, sin grabar nuestros poemas en el papel. Nuestro tiempo estaría invertido en lidiar con nuestras emociones internas y pasarán muchas cosas, pero no, la creación de un nuevo poema.  Nuestros sentimientos viven, se examinan, despolvan en la página con ello conducimos nuestras vidas y ponemos nuestra poética en movimiento. Al final, escribir poesía es el más gratificante quehacer. ¿Ustedes de qué escriben?

       Mi poema del  poemario: Sentir el aura



Rodaje de motivos

 

El murmullo de la noche

alebresta el cerebro.

Un chorro de ideas

desfilan en el aparejo de una página.

 

Me convoco en motivos del corazón.

El relámpago de la existencia

se explica en una frase

y revela sus fístulas de tiempo.

 

Me proyecto en pensamientos

en el rodaje del sentimiento,

sin las pausas de la distracción,

sin las grietas sonoras de desaliento.

 

Mis dedos acentúan 

el circulo del momento;

la vida se disemina

en voces que nos llaman,

donde la ruptura

y la sed por reinventarse

sana a puros intentos y letras.

 

 

En el cincelar con tinta

mi vida enverdece;

da el estallido del verso,       

puebla el tórax de júbilo

al universo de la página

en un viaje astral.

 

La vida no se explica;

se hace renglón            canto directo,

elixir del que busca rumbo,

aliento de sedientos de sustancia;

cuando más la necesiten

o cuando su ahínco y su estrella se descargue.


Obtengalo ahora! 

en Thebookpatch.com

Visitenos a: Molinaarts.com 


Wednesday, March 3, 2021






 ¡Dar oxigeno a la poesía en tiempos de pandemia!

   La poesía, igual que la humanidad, resulta afectada por la pandemia. No descanso en pensar el destino de ambos y  la rentabilidad del quehacer artístico ante la los cambios que impactan al mundo en actualidad. Ideas escarban posibilidades  mientras miro en  la ventana;  ideas inspiradas en lo que fueron las fiestas con familiares o en la óptica de las proyecciones. Algunas propuestas llegan  teñidas de recuerdos de amigos poetas y  café consumidos en las  tertulias canceladas; otras echan las cartas para revelar el futuro poético. 

     Con la pandemia el enfoque mundial es la salud del ser humano. Todo lo demás pasa a último término de importancia; la poesía, el teatro, las tradiciones  se colocan en última posición de la fila con consecuencias irreparables para la difusión poética. La poesía no está vacunada  del desplazamiento que vive en 2020 y 21. Por lo tanto, no entra al corazón o es extremadamente difícil evocar la pasión en un poema que supere la preocupación humana legítima. El tema de la belleza, por citar alguno, por más que se ponga en bandeja de plata al público, no pega; porque el enfoque está concentrado en las últimas noticias de reportes sanitarios. Si le agregamos que, el celular remplaza el libro o el poema. Las notificaciones al teléfono desvían la atención del lector. Incluso un click de una persona elimina el disfrute de un bello poema por la noticia viral.   De remate, la gente resuelve sus necesidades primero, que adquirir su poemario. Por lo tanto, la poca demanda de poesía crea un desanimo en el poeta y  apaga el ímpetu de generar decires del corazón. Nos subyuga al desanimo y las inspiraciones no riman.

   Sin embargo, la convicción del poeta debe ser el permanecer de pie atizando la motivación de ver la poesía florecer en el huerto de la esperanza y no dar cabida a la idea de la decadencia. La respuesta es explorar  los horizontes y perspectivas poéticas dentro de vivencias que podamos rescatar en las actividades relegadas por la terrible pandemia. Dentro del caos emocional y artístico, el  espirito creativo  es imparable;  puede encontrar flores en los abandonos. Hay relaciones vivenciales que solo pasan una vez y que es fundamental registrar con nuestro sentimientos; independientemente de su alcance al público en este momento. Hay una mina  poética por descubrir. Es decir, hay más tiempo con los familiares cercanos y eso trae nuevos aires a la poesía.   Un arcoíris de sentimientos se encuentran en nuestras conversaciones;  tantas cosas que se extrañan por la cuarentena.  Ahora se dan pláticas intrafamiliares de lo que fue el mundo, el conocimiento, las relaciones humanas e incluso  el futuro. Con mi familia se han dado pláticas del calentamiento global, política de nuestros países, salud y alimentación, seres queridos y nuestra memoria de ellos, etc. Es ahí, las conversaciones en el ceno familiar fortalecen la vitalidad de la poesía y ahí, donde el poeta debe hacer un lado el desánimo al no tener la atención de los  lectores. Aunque, muchos afirman que la poesía es un asunto privado  del poeta con su poesía y nada más, el poeta debe aprovechar las conversaciones que  la pandemia pone a su alcance y a las actividades actuales para dar oxigeno a la poesía escribiendo  de esas dimensiones; con ello, hacer un aporte extremadamente importante con vista a las futuras generaciones. Los poetas no deben esperar la audiencia, y la normalidad mundial, sino, abrir el corazón y conjugar lo que la situación le pone enfrente para plasmar la experiencia en cada nuevo verso; cualquiera que sea, es única y esencial como la poesía que de ahí surge. No debemos permitir que la pandemia nos forcé a abandonar la creatividad.

 

Te invito a seguirme en mi blog, youtube y página web. 



Video 

Ya ves! : Poesia Mia


Te invito a mi página web:  molinaarts




 

 

 

Saturday, January 30, 2021

 



¡No se  ocurre nada!

      Algunas veces no se puede empezar un poema,  nos encontramos sin ideas; vemos el ancho mundo de la página vacía e imposible de llenar, entonces nos sentimos desconcertados sin poder hacer nada, ni siquiera una letra que empiece el flujo de sentimientos  y realizar unos versos que nos satisfagan; un indicador de la productividad de nuestra imaginación. Sentimos desanimo al no poder darle cuerpo a una poesía, y nos resulta imposible creer que nosotros  con una creatividad inagotable, no produzcamos una línea. Recientemente me pasó, las palabras y sentimiento se me escondieron; me fijaba en la página, pensaba en ideas, recordaba experiencias pasadas; nada encendía el impulso para mover el lapicero y escribir en los renglones enfrente que esperaban sentimientos. Así pasé varios días, ni las reflexiones en la naturaleza, ni las introspecciones dieron solución, ni versos a mi mente. Fue entonces que, empecé a analizar las posibles causas de este congelamiento creativo. La primera causa, puede parecer obvia, descubrí que el estado de ánimo mete su mano negra en el asunto. Nuestras frustraciones secuestran la mente y su libertad de crear ideas porque gastamos más tiempo en poner atención a inseguridades  o muy adentro estamos pensando en la posibilidad de éxito de nuestra obra, antes de realizarla; esto entierra las ideas por estar pensando en asuntos negativos que nos encajonan; por ejemplo, yo conecté a todo esto la presión económica que no quería abandonarme y en la raquítica ganancia lograda con mi libro "Sentir el Aura" después de varios años invertidos en su publicación. Este desencanto puso pausa a mi creación literaria, no había una motivación  que hiciera correr la tinta sobre la página por temer el mismo resultado del libro. Entonces;  me puse serio conmigo y volví a recordar mis objetivos literarios. Eso me dio la pauta para crear en el papel. Por lo tanto, En momentos que no podemos logar nada, debemos tener muy claro nuestro objetivos con la poesía; muchas preocupaciones dejan de estorbarnos; es decir, si nos agarramos la sinceridad con nosotros es la clave. Estamos en una profesión que no necesariamente el éxito económico es el único objetivo para motivarnos a escribir. Cada poeta tiene o debe tener su propia visión consigo mismo y de esta manera estar claro para cuando los problemas interfieran con nuestra creatividad hacerlos a un lado. Traer nuestras convicciones al momento, supera todo. Si hay cosas más importantes que escribir poesía, es necesario darle atención, no hay duda de ello; pero como poetas consientes de objetivos personales y literarios, se puede poner nuestras metas por encima de los problemas personales. por ejemplo, enfocarse en algún tema preferido y poner a prueba nuevos caminos como, enfocarse más en la formación de metáforas; que requiere de mucho más tiempo valioso y gratificante, puesto que nuestra persistencia invertida en descubrir las figuras literarias  obliga a concentrarnos y dar origen a nuevas ideas; también dan la pauta a entregarnos al trabajo creativo con mucho más fuerza y convicción puesto que estamos abarcando un tema de nuestro interés y no permite las distracciones personales porque obliga a convocar ideas espontáneamente. La próxima vez que no puedas iniciar una poesía piensa en identificar lo que te desconcentra y en tus objetivos más que en los problemas personales. 

Palabras de mi vida
 
Hoy, no encontré las palabras,
que como ráfagas otras veces se ofrecen en la memoria,
en el tiempo.
Me dedique ha buscarlas.
¿En dónde encontrarlas,
en el viento que arrastra recuerdos,
en los diálogos de mis deseos,
en las cosas que he dejado para mañana?
 
Me hipnotizo en la página abierta.
Bailo en mi mano el valse de las ideas
y nada; puros ojos reconociendo las fotos de la habitación,
los días de pesca, la tormenta en mis pasos, el beso del adiós,
la risa hermana del domingo,
los huesos adoloridos, la canción del callejero
y sigo con sed de las palabras.
 
 
Las necesito para entender esta realidad,
por que son el antídoto para el desconsuelo,
son para el amor herido, el llanto callado
que con lágrimas fulmina la rosa.
Son el corazón abierto del que lucha,
del que todavía creen el mañana,
de mi razón de ser,
de las mañanas de pan, café y alegría.
 
 
!Las palabras imprescindibles para mi vida!


obtenga mis libros haciendo click en el titulo del libro; los recibira por correo de una manera segura.

 👇👇👇👇👇👇👇👇👀

Sentir el aura 👀



 





Monday, December 7, 2020



Poesía del inmigrante 


Remesas

2009

Ya no sé si tengo cintura

O tengo frontera

Ya no se si sueño

O veo una línea de muertos en el muro.

 

El despertador me hace extrañar el gallo;

Mi tierra es un pequeño suspiro distante,

De una lista de deseos para algún año nuevo

Y me dedico a contar carros en el freeway.

 

El otro día me sentí en el centro de la creación

Y mientras comía unos tacos de cabeza

Los héroes cubrían las calles,

Unos iban a trabajar con su país en el hombro

Por la Glenoaks y Van Nuys.

En tantas batallas han vencido

Menos la de la vida del desplazado.

 

Ya no bailo pidiendo la lluvia

Por que mi corazón esta arrancado del sol y la luna

No más pienso que va ser del mañana

Preso en las calles sin un seguro social.

 

Aquí es de esconderse,

Como cuando el Ingles no sale de mi boca.

 

Solo tengo

 Un reloj, suena,

y a trabajar con corazón y puño.


                                                                👉👉👉 Poema Remesas

👆                           👆